placas tectónicas.
la lluvia no quiere molestarnos el sueño...
se acomoda la tierra, se voltea en la cama para dormir y respirar mejor,
para amanecerse totalmente activa y loca.
y entonces llueve...
llueve y esta vez incluso asusta, tiembla la tierra; y cae el rayo, para dejar venir el tronar más inmenso del cielo; las nubes y el agua están queriendo ser dueños del ozono, dueños de la atmósfera...
y el trueno, logra hacer temblar estos pasillos, pareciendo estar sombre el mismo techo de esta casa.
y ruge y tiritan las placas...
nos avisan de un sismo, un largo terremoto para las hormigas...
nos rescatan antes de la tragedia...
nos dan la opción de practicar una huída,
ayudan a la tierra a levantarse más ágil, más descansada...
se acomodan intentando minimizar el real movimiento que vendrá de todos modos...

